17 de agosto de 2009

COSAS QUE SÓLO LA VIDA PUEDE ENSEÑARTE



Mirar al frente sin sentirte intimidada por todas miradas posibles.

Intentar realizar algo sin sentir miedo de no llevarlo a cabo

Enfadarse con un mismo por no haberlo intentado, por miedo al que dirán.

Caminar con la cabeza alta sin ocultarse de la gente.

Expresar lo que uno siente, exteriorizándolo mediante lágrimas, sonrisas, gestos...

¿Por qué esconder lo que uno siente, por qué no compartirlo?

Sentir que hasta en el peor de los momentos, conseguimos tenernos en pie.

La sensación llega a ser tan gratificante.

No permitir que nuestra autoestima decaiga.

No somos nadie sin ella.

Ya que un día nos comemos el mundo, pero a la mañana siguiente el mundo nos come a nosotros.

Qué efímeros podemos llegar a ser.

Pánico a no contentar a nadie.

A no ser perfectos.

El que es perfecto, no se le permite fallar, pero falla.

El que pretende ser perfecto, le horroriza la idea de fallar, haciendo lo imposible por no fallar.

Lástima de no ser, lo que en un principio marcaban sus expectativas.

Tanto, ¿para qué?

No consiguí seguir su ritmo, sus razonamientos, su estilo de ver la vida.

Dando siempre prioridad a la superficialidad de la gente, imagen, estatus, y apariencia...

No la comparto, para que mentir.

Eso si intento imaginarme el día en el que me incorpore en su lista top 10.


Sigues sin darle importancia a las cosas que para mi si la tienen, y cuando quieres a alguien debe importarte

todo sobre esa persona.