27 de septiembre de 2010

Por eso me pica... el ojo

























Los momentos felices de ayer dejaron de brillar, no entiendo porque la desdicha se encarga de apagar los pocos momentos de luz que hay en mi vida.
Aveces cuando estoy arañando un minuto de felicidad,  risas, carcajadas, incluso lloriqueos, reencuentros afortunados, como el que he tenido este fin de semana con mis compañeras de colegio  reviviendo con muchas, situaciones pasadas comportándonos como si nunca hubiera transcurrido el tiempo. Ojalá no lo hubiera hecho y más esa noche. Hay tantos recuerdos. Tantas vivencias. Harían falta 4 cenas para recordar lo vivido.

Sin embargo, sigo sintiendo esa sensación de vacío cuando toco la puntita de la pirámide, pero de repente ella se alza más, entonces ya nosé de que manera poder llegar a ella. Disfruto estándo cerca de ella esos minutos pero, sé que es un momento fugaz y sobre todo efímero. Y siempre termino preguntándome ¿Porqué se me hace tan difícil?