23 de diciembre de 2011

Una navidad diferente Parte 1




Sólo quiero que llegue un día, despertarme y que no haya pasado nada . Darme la vuelta en la cama y verle, que me despierte ese olor a café, que sólo él se acordaba de hacerme sí, dejaba el café recién hecho antes de irse a trabajar y no se iba sin despedirse.

Quiero la familia que siempre tuve o que quizás pensé que siempre tenía. Es tan difícil despertarse en otra casa, pasar mi mano por la zona de la cama que siempre ocupaste y que ya no ocupas, no tener a esa persona con la que has convivido más de media vida.

Las mañanas las llevo mal, dirigo mi mirada hacia  la ventana y me quedo enredada por mis pensamientos,  ya no es mi corazón porque no lo noto, es mi cabeza la que me hace perder la razón la que siempre hace la misma pregunta. ¿Por qué a mi? 

Notar que el tiempo, el silencio, la soledad nos pesa, que de repente es de noche y está todo negro pero yo sigo mirando la ventana,  notar como sube el ascensor, percatarme del sonido de la puerta y ver que no es él. No verle, y lo peor  no darme cuenta que nunca atravesará esa puerta.
Preguntar que hice mal, que no le dí, si lo único que hacía día y noche era quererle.
Miedo a estar sola, a quedarme sin él a no verle nunca más a que no me quiera como antes.

Dormir para no sufrir, para no pensar, para no recapacitar, mejor dicho para no darse cuenta de la realidad. Mientras sigues mirando por esa ventana, las horas, los días e incluso los meses pasan sin que te hayas dado cuenta.
¡Despiértate! pero asume una cosa, que si ha pasado algo, afronta ese miedo, no hagas que tu mente te enrede en los recuerdos. Los recuerdos tanto malos como buenos estan ahí y nunca se irán, pero el presente es lo que importa es lo que vives, y a día de hoy no te has dado cuenta de que hay un antes y un después, como cuando una persona afronta su pubertad, no hay que vivir de los recuerdos de disney toda la vida. Valora todo lo bueno o malo que te puede deparar esta nueva etapa.






Dedicado a la persona que más quiero.