He vuelto a caer, a fallarme a mi misma, me han aventajado en la pirámide cosa que me rebienta. Llevaba mucho camino recorrido, pero me confié y queriéndo avanzar en un día, lo que recorría en una semana perdí lo que superé en dos meses. No consigo entender porque he sido tan idiota de no seguir los consejos de mi fiel acompañante que tanto conoce mis debilidades valora la importancia de llegar al fin de la pirámide, me decía. Ahora he perdido mucho más de lo que tenía, y la razón vuelve a machacarme.
Tengo claro que es una lucha continua, que si no lucho yo volveré a caer en el pozo, dónde no podré controlar mi vida.
Unas venden su cuerpo, yo vendía mi mente y cuando quise recuperarla no pude. Ya no será la misma, igual que una prostituta, o una mujer violada, si el tiempo pasa pero ya no es lo mismo. Porque mi mente inocente ya la perdí el primer día que la vendí a la enfermedad.
Es bastante difícil aceptar eso, y devolverle a la mente esa inocencia perdida.




